El equilibrio de las masas patrimoniales

El equilibrio de las masas patrimoniales

Partiendo del conocimiento del balance financiero, podemos establecer que el equilibrio de las masas patrimoniales de acuerdo a las siguientes equivalencias representativas. Si representamos de forma gráfica el ACTIVO y el PASIVO por dos áreas iguales, obtenemos la siguiente figura:

ACTIVO-PASIVO

La igualdad gráfica se corresponde con la igualdad financiera que podríamos resumir así: «La totalidad de los medios financieros (representados por el PASIVO), están materializados en las correspondientes inversiones (representados por el ACTIVO)».

Si descendemos al detalle, podemos apreciar que, tanto el ACTIVO como el PASIVO se pueden desglosar en subáreas menores representativas de conceptos homogéneos o en sentido financiero «Masas patrimoniales«.

Por el lado del ACTIVO podemos distinguir tres subáreas, que corresponden respectivamente a las masas patrimoniales: Activo fijo, Stock y Activo circulante funcional (Realizable + Disponible).

Por el lado del Pasivo consideramos: Recursos propios, Deuda a medio y largo plazo y Deuda a corto plazo.

La representación gráfica del la figura anterior se puede concretar de la siguiente forma:

ActivoPasivo
Activo fijo
* Material
* Inmaterial
* Financiero
Recursos propios
* Capital
* Reservas
Stock
* Materia prima
* Productos en curso
* Productos terminados
Deuda a largo plazo
Activo circulante
* Realizable
* Disponible
Deuda a corto plazo

Podemos observar que el total de los medios financieros representados por los Recursos propios y la Deuda a largo plazo deben tener la cuantía suficiente para materializarse en todo el Activo fijo y una parte de los Stock. En consecuencia, la Deuda a corto cubrirá el resto de los Stocks y el activo circulante funcional.

La razón de este equilibrio es clara, los activos fijos tienen carácter estable y permanente, la monetización, y la correspondiente conversión en liquidez, se efectúa por la amortización, y en caso del inmovilizado financiero en ningún caso, ya que responde a una política de participación y control. Por ello, estas inversiones deben estar cubiertas con capitales cuya exigibilidad no se produce (recursos propios) o se produce a largo plazo (Deuda a largo plazo).

Por lo que respecta a los Stocks, el buen funcionamiento de la sociedad, exige inversiones mínimas que tienen una permanencia por su propia naturaleza, lo que exige su cobertura con capitales estables.

Pero todavía podemos precisar más, los activos fijos son, como ya se expuso anteriormente, de tres tipos: materiales, inmateriales y financieros. Los primeros son productivos, y por tanto, generarán en el futuro beneficios, mientras que se monetizarán por la amortización anual. Los recursos líquidos obtenidos, bien por beneficios bien por amortizaciones, pueden aplicarse en su caso, la devolución de capitales prestados. Por tanto, estos activos pueden financiarse con recursos propios y/o con deuda a medio o largo plazo. El porcentaje que se destine a uno u otro medio depende de la situación patrimonial de la empresa, su capacidad para generar beneficios, de su endeudamiento, de la coyuntura del sector, etc., pero desde un punto de vista ortodoxo, se considera que los recursos propios deben financiar el 50% o menos de dichos Activos.

Los activos inmateriales suponen gastos necesarios para el correcto funcionamiento social. Su amortización se logra por la amortización y, por tanto, deberán ser cubiertos por recursos propios en su totalidad. Lo mismo puede decirse del activo fijo financiero, representativos de las participaciones permanentes en otras sociedades.

Una vez establecidas estas tres reglas de financiación y equilibrio de las masas patrimoniales sería representado de la siguiente manera:

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