A finales de 2018, Phillip Gerbert y Frank Ruess (en su artículo «The Next Decade in Quantum Computing – and How to Play«), ya vaticinaban el futuro cuántico y se atrevían a indagar en las enormes posibilidades que, para los próximos años, tendría esta nueva tecnología. Esperaban, de manera concreta, para campos como la logística, la manufactura, las finanzas o la energía, un desarrollo disruptivo que, históricamente, es difícil de observar previamente. Incorporaban a principales actores como «Tech companies«, «End-to-End Providers«, «Hardware and Systems Players«, «Software and Service Players» and «Specialist«; y lo hacían destacando aplicaciones en:
- High-tech
- Industrial goods
- Chemistry and Pharma
- Finance
- Energy
Es concretamente el campo de las finanzas el vinculado al aspecto económico del universo cuántico. La denominada economía cuántica es un campo emergente que intersecciona la mecánica cuántica y la economía y que pretende experimentar un desarrollo notable en los próximos años. De manera concreta, en finanzas, los casos de uso más conocidos son:
- Estrategias de trading
- Optimización de carteras
- Precios de activos
- Análisis del riesgo
- Detección de fraude
- Simulación financiera
No en vano, ya cuenta con actores de la talla de J.P. Morgan, Commonwealth Bank, Barclays y Goldman Sachs. Startup como D-Wave Systems, Rigetti Computing, Silicon Quantum Computing, Cambridge Quantum Computing, 1QBit o IonQ ya estaban inmersas en desarrollos que pueden ser favorecedores del avance necesario en la capacidad de los sistemas cuánticos para procesar y analizar grandes volúmenes de datos a velocidades y con eficiencias inalcanzables por los sistemas clásicos.
El avance del que ya escribía en «Economía cuántica. La era de la consciencia» precisa de una adopción más amplia en el sector económico-financiero, con una colaboración creciente entre investigadores en economía, física cuántica y ciencias de la computación, lo que conducirá a innovaciones que actualmente son difíciles de prever. Laboratorios como QETEL trabajan y trabajarán de manera determinada también en los retos propios de la necesidad de desarrollar algoritmos específicos para problemas económicos complejos y en la aplicación de computación cuántica lo suficiente robusta y escalable para desarrollar aplicaciones prácticas.